La salud de tu boca empieza por unos cimientos fuertes, y esos cimientos son tus encías y el hueso que soporta tus dientes. Buscar un tratamiento de periodoncia dental en Alcorcón a tiempo es el paso decisivo para detener un proceso infeccioso que amenaza la supervivencia de tus piezas dentales. Según advierte la Organización Mundial de la Salud (OMS), las enfermedades periodontales graves afectan a casi el 20% de los adultos de mediana edad en todo el mundo. En INARI Estudio Dental, entendemos que una estética impecable carece de valor si no está respaldada por una boca completamente sana y funcional.
La importancia de cuidar la base de tu sonrisa todos los días
El periodonto es el conjunto de tejidos que envuelven y sujetan los dientes en los maxilares. Está compuesto por la encía, el ligamento periodontal, el cemento radicular y el hueso alveolar. Cuando estos tejidos se encuentran en un estado de salud óptimo, los dientes permanecen firmes y pueden realizar funciones vitales como la masticación sin ningún tipo de molestia. Sin embargo, el periodonto está sometido a un ataque constante por parte de las bacterias que habitan en la cavidad oral.
La especialidad encargada de proteger y tratar estos tejidos es la periodoncia. A menudo, los pacientes centran toda su atención en la presencia de caries o en el color de sus dientes, pasando por alto el estado de sus encías. Esto es un error grave. Una encía enferma no solo afea la sonrisa al mostrarse inflamada y enrojecida, sino que actúa como una puerta de entrada para que las infecciones penetren hacia zonas más profundas.
Acudir a una revisión periodontal permite detectar anomalías en fases tempranas, cuando el daño aún es reversible. Nuestro equipo multidisciplinar en la zona sur de Madrid cuenta con la formación y la tecnología necesarias para evaluar el estado real de tu soporte dental. Prevenir es siempre el camino más sencillo y económico en odontología. Mantener unas encías sanas es la única garantía para conservar tus dientes naturales durante toda la vida, evitando tratamientos complejos y costosos en el futuro.

Qué es exactamente la enfermedad periodontal y cómo avanza
La enfermedad periodontal es una patología inflamatoria de origen infeccioso. Todo comienza con la formación de la placa bacteriana, una película pegajosa e incolora que se adhiere constantemente a la superficie de los dientes. Si esta placa no se retira de manera eficaz mediante el cepillado diario y la limpieza interdental, los minerales presentes en la saliva la endurecen, convirtiéndola en cálculo o sarro. El sarro tiene una superficie rugosa y porosa que facilita una adhesión aún mayor de nuevas bacterias, creando un círculo vicioso.
La primera etapa de la enfermedad se denomina gingivitis. En esta fase, las bacterias acumuladas en el margen de la encía liberan toxinas que irritan el tejido gingival. El cuerpo responde enviando células defensivas, lo que provoca la inflamación visible. La gingivitis afecta únicamente a la encía superficial y no produce destrucción de los tejidos de soporte. Con una limpieza profesional en la clínica y una mejora en la rutina de higiene en casa, la encía se recupera por completo sin dejar secuelas.
Si la gingivitis no se trata, la infección progresa hacia la segunda etapa: la periodontitis. Las bacterias consiguen penetrar por debajo de la línea de la encía, separándola del diente y formando lo que clínicamente conocemos como bolsas periodontales. Estas bolsas son espacios profundos y oscuros donde el oxígeno no llega, creando el ambiente perfecto para que proliferen bacterias anaerobias mucho más agresivas. La respuesta inmunitaria del cuerpo, al intentar combatir esta infección profunda, desencadena una cascada inflamatoria que termina destruyendo el ligamento periodontal y el hueso alveolar. Esta pérdida ósea es irreversible.
Síntomas principales que te avisan de un problema en las encías
La enfermedad periodontal es conocida como una patología silenciosa porque en sus primeras etapas apenas genera molestias. Esta ausencia de dolor provoca que muchos pacientes retrasen su visita al dentista hasta que el daño es severo. No obstante, el cuerpo siempre emite señales de alarma. El síntoma más temprano y revelador es el sangrado. Una encía sana no sangra jamás. Si notas sangre en el cepillo, al pasar el hilo dental o al morder alimentos duros, tienes inflamación activa que necesita ser evaluada.
El aspecto visual de tus encías también aporta mucha información. El tejido sano presenta un color rosa pálido, similar al coral, con una textura firme y un ligero punteado parecido a la piel de una naranja. Cuando existe enfermedad, las encías se tornan rojas, violáceas o brillantes, y aumentan de tamaño debido a la retención de líquidos provocada por la inflamación. Además, es muy frecuente la aparición de mal aliento crónico o halitosis. Las bacterias responsables de la periodontitis producen compuestos sulfurados volátiles que generan un olor muy fuerte y característico, imposible de enmascarar con chicles o colutorios comerciales.
A medida que se pierde hueso de soporte, los síntomas se agravan. Puedes notar retracción gingival, lo que hace que los dientes parezcan más largos y expone la raíz, provocando una intensa sensibilidad al consumir alimentos fríos o calientes. En estados avanzados, la falta de sujeción ósea genera movilidad dental. Sentirás que las piezas se mueven al masticar o que han cambiado de posición, abriéndose espacios negros entre los dientes donde antes no los había. La aparición de flemones o abscesos periodontales con supuración de pus es otra señal de urgencia que requiere atención inmediata.
Factores de riesgo que aceleran la pérdida de hueso dental
Aunque la acumulación de placa bacteriana es el factor desencadenante necesario para que exista enfermedad periodontal, la velocidad a la que avanza y la gravedad de la destrucción ósea dependen de diversos factores de riesgo. El más perjudicial y sobre el que podemos tener control directo es el tabaquismo. Los fumadores tienen hasta seis veces más probabilidades de desarrollar periodontitis. El tabaco reduce el flujo sanguíneo periférico, enmascarando el sangrado de las encías y alterando gravemente la capacidad del sistema inmunitario para defenderse y reparar los tejidos dañados.
El estrés crónico es otro factor determinante. Los altos niveles de cortisol deprimen la respuesta inmunitaria del organismo, dejándolo vulnerable ante el ataque bacteriano en la cavidad oral. Asimismo, los cambios hormonales bruscos que experimentan las mujeres durante la pubertad, el embarazo o la menopausia incrementan la permeabilidad de los vasos sanguíneos gingivales, facilitando una respuesta inflamatoria exagerada ante cantidades mínimas de placa bacteriana.
Enfermedades sistémicas como la diabetes mantienen una relación bidireccional letal con la periodontitis. Un paciente diabético mal controlado tiene un riesgo muy elevado de sufrir infecciones severas en las encías, y a su vez, la inflamación periodontal dificulta enormemente la regulación de los niveles de glucosa en sangre. Por último, existe un componente de susceptibilidad genética. Si tus padres perdieron dientes a edades tempranas por problemas de encías, debes ser extremadamente riguroso con tus revisiones, ya que podrías haber heredado una respuesta inmunológica destructiva frente a la placa.
Consecuencias de la periodontitis en tu salud general
Pensar que lo que ocurre en la boca se queda en la boca es un error de concepto superado por la ciencia médica moderna. La cavidad oral es la principal vía de entrada al organismo. Cuando padeces una periodontitis no tratada, albergas una herida abierta en el interior de tus encías que puede sumar una superficie equivalente al tamaño de la palma de una mano. A través del tejido ulcerado de las bolsas periodontales, millones de bacterias y potentes mediadores inflamatorios acceden directamente al torrente sanguíneo.
Una vez en la sangre, estos microorganismos viajan por todo el cuerpo, impactando negativamente en órganos vitales. Numerosas investigaciones científicas respaldan la conexión directa entre la periodontitis y un mayor riesgo de sufrir accidentes cardiovasculares, como infartos de miocardio o accidentes cerebrovasculares. Las bacterias orales se han encontrado en las placas de ateroma que obstruyen las arterias, demostrando que contribuyen activamente a la inflamación endotelial y al desarrollo de la aterosclerosis.
En el caso de las mujeres embarazadas, la presencia de enfermedad periodontal activa se asocia con un aumento significativo del riesgo de parto prematuro y de dar a luz a bebés con bajo peso. La inflamación sistémica provoca contracciones uterinas tempranas. Además, estudios recientes están encontrando vínculos preocupantes entre la presencia prolongada de bacterias periodontales en el cerebro y el desarrollo o empeoramiento de enfermedades neurodegenerativas como el Alzheimer. Tratar tus encías es una cuestión de salud global.
Nuestro tratamiento paso a paso para salvar tus dientes
Cuando nos visitas en nuestra clínica en la Av. de Leganés, el abordaje de los problemas periodontales comienza siempre con un diagnóstico exhaustivo. No podemos tratar lo que no medimos con precisión. Realizamos un periodontograma completo, que consiste en medir milímetro a milímetro la profundidad del surco gingival alrededor de cada uno de tus dientes utilizando una sonda milimetrada. Estos datos clínicos se complementan con una serie radiográfica periapical para visualizar exactamente cuánto nivel de hueso alveolar se ha perdido.
Una vez trazado el mapa de tu boca y establecido el diagnóstico, iniciamos la fase de tratamiento no quirúrgico. El objetivo prioritario es desinfectar los tejidos y eliminar el sarro alojado bajo la encía. Para ello, llevamos a cabo un procedimiento llamado raspado y alisado radicular, también conocido como curetajes. Utilizamos aparatos de ultrasonidos y curetas manuales de alta precisión para limpiar la superficie de las raíces dentales. Al dejar las raíces perfectamente lisas y libres de toxinas, permitimos que la encía se desinflame y vuelva a adherirse al diente, cerrando la bolsa periodontal. Este proceso se realiza bajo anestesia local, garantizando que no sientas ninguna molestia.
Aproximadamente un mes y medio después de los curetajes, realizamos una visita de reevaluación. Volvemos a medir las bolsas periodontales para comprobar cómo han cicatrizado tus tejidos. En la mayoría de los pacientes, esta fase básica consigue controlar la infección. Sin embargo, en defectos óseos muy profundos o de anatomía compleja, la inflamación puede persistir. En estos casos específicos, recurrimos a pequeñas intervenciones de cirugía periodontal para acceder visualmente a la raíz, limpiar en profundidad y, cuando la morfología del defecto lo permite, aplicar biomateriales para regenerar parte del hueso perdido.

Mantenimiento periodontal para evitar que la infección regrese
Detener el avance de la periodontitis mediante los curetajes es un gran éxito clínico, pero es solo el principio del camino. La enfermedad periodontal tiene un carácter crónico. Si tras el tratamiento inicial descuidas tu higiene en casa o dejas de acudir a la clínica, las bacterias patógenas tardarán muy poco tiempo en volver a colonizar el espacio subgingival, reiniciando el ciclo de inflamación y destrucción ósea sin que te des cuenta.
Para garantizar la estabilidad a largo plazo, es obligatorio establecer un estricto programa de mantenimiento periodontal. Estas visitas periódicas no son simples limpiezas dentales. En cada sesión de mantenimiento, nuestro equipo reevalúa tu periodontograma para asegurar que no hay bolsas activas, repasa tus técnicas de cepillado y elimina cualquier acúmulo incipiente de sarro subgingival que se haya podido formar desde tu última visita. Dependiendo de tu perfil de riesgo, programaremos estos mantenimientos cada 3, 4 o 6 meses. Esta constancia es tu mejor seguro para no perder piezas dentales.
La relación entre la salud de tus encías y otras especialidades dentales
Un periodonto sano es el requisito biológico ineludible antes de someterse a cualquier otro tratamiento odontológico. Imagina intentar construir el tejado de una casa sobre unos cimientos que se están hundiendo; el fracaso está garantizado. Por ejemplo, en el campo de la ortodoncia invisible y bajo la supervisión de la doctora Gemma Rubio, es impensable aplicar fuerzas mecánicas para mover los dientes si existe una infección activa en el hueso que debe soportar ese movimiento. Hacerlo aceleraría dramáticamente la pérdida de soporte y la movilidad dental.
Ocurre exactamente lo mismo con los tratamientos de estética dental. Si deseas mejorar tu sonrisa mediante la colocación de carillas dentales, las encías deben estar completamente desinflamadas. Una encía enferma es inestable, cambia de posición y sangra constantemente, lo que imposibilita lograr un sellado correcto de la carilla y arruina la armonía peribucal, que es uno de los pilares de la filosofía de INARI.
En el ámbito de la reposición de piezas, la periodoncia está íntimamente ligada a los implantes dentales. Si has perdido un diente por periodontitis, las bacterias que causaron esa pérdida siguen presentes en tu boca. Si no se trata la infección antes de colocar el implante, esas mismas bacterias atacarán el hueso que rodea al tornillo de titanio, provocando una patología denominada periimplantitis, que es la principal causa de rechazo y pérdida de implantes a largo plazo.
Hábitos diarios que marcan la diferencia en tu higiene oral
El éxito de cualquier tratamiento periodontal se basa en el trabajo en equipo entre los profesionales de la clínica y tú. Todo el esfuerzo médico fracasará si no mantienes una higiene bucodental impecable en tu domicilio. El cepillado debe realizarse al menos dos veces al día, dedicando un mínimo de dos minutos reales. Recomendamos encarecidamente el uso de cepillos eléctricos con sensor de presión, ya que son mucho más eficaces desorganizando la placa bacteriana y evitan que ejerzas una fuerza excesiva que acabe retrayendo tus encías.
Debes comprender que el cepillo, por muy avanzado que sea, solo limpia las caras visibles de los dientes. Las zonas interdentales, que es precisamente donde suele comenzar la enfermedad periodontal debido a la acumulación de restos, requieren herramientas específicas. El uso diario de seda dental para los espacios cerrados y de cepillos interproximales para los espacios abiertos es absolutamente innegociable.
Además, los irrigadores bucales se han convertido en grandes aliados para los pacientes periodontales. Este dispositivo proyecta un chorro de agua a presión que ayuda a barrer los restos de comida y la placa suelta en las zonas de difícil acceso, especialmente bajo los puentes o alrededor de los implantes. En ciertos momentos del tratamiento, podemos prescribirte el uso de colutorios específicos con clorhexidina u otros agentes antibacterianos para ayudar a reducir la carga microbiana, pero siempre bajo supervisión clínica, ya que su uso prolongado e incontrolado puede alterar la flora oral y teñir los dientes.
Opinión de un paciente sobre nuestro tratamiento periodontal
“Llevaba años notando que me sangraban las encías al cepillarme, pero por miedo al dolor lo fui dejando pasar. Cuando por fin me decidí a buscar una clínica dental en Alcorcón, di con INARI. Desde el primer momento me explicaron todo el proceso con una claridad brutal. Me hicieron el estudio periodontal y los curetajes por zonas. Yo iba aterrorizado, pero no sentí absolutamente nada gracias a la anestesia. Han pasado seis meses, acabo de ir a mi primer mantenimiento y mis encías tienen un color rosa perfecto, ya no sangran nada y el mal aliento ha desaparecido por completo. El trato humano y las instalaciones te dan muchísima tranquilidad. Ojalá haber dado el paso antes.” – Carlos M.
Preguntas frecuentes sobre los problemas de encías
¿Cuánto cuesta un tratamiento de periodoncia?
El precio de un tratamiento periodontal no se puede estandarizar, ya que depende íntegramente del grado de afectación que presenten tus tejidos. Tratar una gingivitis leve mediante una profilaxis profunda tiene un coste muy diferente al de abordar una periodontitis avanzada que requiere estudio periodontal completo, raspado y alisado radicular en todos los cuadrantes de la boca, y reevaluaciones continuas. Tras tu primera visita diagnóstica, elaboraremos un plan de tratamiento totalmente a medida y un presupuesto transparente, sin sorpresas, para que sepas exactamente cuál es la inversión necesaria para recuperar tu salud.
¿Duele el curetaje dental?
El raspado y alisado radicular es un procedimiento indoloro. En INARI Estudio Dental siempre priorizamos el confort y la tranquilidad del paciente. Por ello, este tratamiento se realiza bajo anestesia local infiltrativa, adormeciendo completamente la zona a tratar. Durante la sesión solo notarás vibración, agua y algo de presión, pero nunca dolor agudo. Al desaparecer el efecto de la anestesia en las horas posteriores, es normal experimentar una leve sensibilidad a los cambios de temperatura, pero es transitoria y se controla fácilmente siguiendo nuestras pautas posoperatorias.
¿Se puede curar la periodontitis?
Desde un punto de vista clínico estricto, la periodontitis es una enfermedad crónica que se estabiliza, pero no se cura en el sentido de revertir el daño causado. El tejido óseo de soporte que ya ha sido destruido por la infección no se regenera de forma espontánea. No obstante, el tratamiento periodontal logra eliminar la infección activa, detener el sangrado, desinflamar los tejidos y, lo más importante, frenar en seco la destrucción de hueso adicional. Con el tratamiento y los mantenimientos adecuados, un paciente periodontal puede conservar sus dientes funcionales toda la vida.
¿Qué pasa si no trato la gingivitis?
Si decides ignorar los primeros síntomas de la gingivitis, como el enrojecimiento o el sangrado esporádico, la placa bacteriana seguirá acumulándose y mineralizándose bajo la encía. Esa inflamación superficial, que en esta etapa es cien por cien reversible, se hará más profunda. El sistema inmunológico reaccionará de manera más agresiva contra el sarro subgingival, desencadenando un proceso de destrucción del hueso alveolar. Es decir, una gingivitis no tratada es el billete directo hacia una periodontitis irreversible y la posterior pérdida de dientes.
¿Cada cuánto debo hacer un mantenimiento periodontal?
La periodicidad de las visitas de mantenimiento se determina de forma individualizada tras la fase de reevaluación clínica. Depende de múltiples factores: la velocidad a la que formas sarro, tu destreza con la higiene oral en casa, la agresividad de tu flora bacteriana y la presencia de factores de riesgo sistémicos o hábitos como el tabaquismo. Por regla general, en pacientes estables y colaboradores, pautamos los mantenimientos cada 4 o 6 meses. En casos de alto riesgo o durante el primer año tras tratar una periodontitis severa, las visitas pueden ser cada 3 meses.
¿Es normal que sangren las encías al cepillarse?
No, bajo ningún concepto es normal ni aceptable que las encías sangren, ni siquiera si utilizas un cepillo de cerdas duras o al pasar el hilo dental. El sangrado es el signo clínico inequívoco de que existe una herida interna en el surco gingival provocada por la inflamación y la infección bacteriana. Normalizar el sangrado de las encías equivale a ignorar una alarma de incendios. Si escupes sangre al lavarte los dientes, tu cuerpo te está pidiendo a gritos que acudas a una revisión periodontal urgente.
Pide tu cita y da el paso definitivo para cuidar tu salud bucodental
Tus encías son el pilar que sostiene toda tu estructura dental, y protegerlas a tiempo es la decisión más inteligente que puedes tomar por tu bienestar general. Si notas sangrado, mal aliento persistente, sensibilidad, o simplemente llevas demasiado tiempo sin revisar el estado real de tu boca, no permitas que la enfermedad siga avanzando de manera invisible. Nuestro equipo de especialistas está preparado para ofrecerte un diagnóstico preciso y soluciones eficaces adaptadas a ti, priorizando siempre la innovación, la armonía y la ilusión por devolverte una sonrisa sana.
Doctora Gemma Rubio
Nº de colegiado: 46003962

